Inocencio F. Arias
es uno de esos personajes que no ha estado en la primera línea de batalla de ningún partido político, pero que sí ha participado con todos ellos a la hora de abrir un hueco para este país y su joven democracia dentro del panorama internacional.
A lo largo de la obra nos irá contando el difícil y costoso camino que ha seguido España para poder llegar a tener una presencia más que aceptable dentro del horizonte político mundial.
El punto de inicio lo pondrá en la Transición, donde un infatigable Adolfo Suárez trabajará doblemente con el fin de consolidad la democracia en el país y ofrecer un clima de normalidad de puertas para afuera. Tras él llegarán otros presidentes de gobierno como Calvo Sotelo o Felipe González que seguirán por la línea de la consolidación de la imagen del país más allá de nuestras fronteras y culminará con la recogida de los frutos de este trabajo por parte de José María Aznar. José Luis Rodríguez Zapatero, que malgastará todo el crédito obtenido a lo largo de los años, es el punto y final de la publicación.
El interés de este libro radica en la abundante cantidad de acontecimientos de gran importancia que en él se relatan (en la mayoría de ellos Inocencio será uno de los actores principales), contribuyendo a la riqueza del mismo y a que el lector esté entretenido de principio a fin.
Todo lo que aquí se cuenta está vivido en primera persona o contado y contrastado con argumentos de peso. Nada está dicho al azar, nada se inventa y no se busca el engrandecimiento personal, sólo aportar los datos necesarios para conocer más sobre nuestra política internacional.
Arias
se apoya en numerosas informaciones periodísticas y literarias que refrendan sus posturas y dejan claro que sus afirmaciones no son baladíes sino que están más que contrastadas. No hay duda de que el trabajo documental en el que se apoya el autor para escribir este ejemplar es amplio, certero y de calidad.
El trabajo está impregnado de su personalidad; no hay duda de que cada página escrita lleva su sello personal e inconfundible, la huella de ese personaje que se ha hecho famoso (más allá de sus aptitudes diplomáticas) por su imagen y su peculiar carácter. El fruto de esto ha sido una publicación ágil, inteligente, llena de humor ácido y mordaz, crítica y sin pelos en la lengua.
Uno de los aspectos en los que estoy seguro que el libro dividirá al lector tiene que ver con esa forma tan directa de decir las cosas que mantiene el autor a lo largo de todo el texto. Arias elogiará el mandato del presidente Aznar de una forma que muchas veces puede resultar chocante y excesiva; del mismo modo criticará la etapa al frente del país de Zapatero. Sin lugar a dudas esto provocará que muchos tachen al escritor y a su obra de “Aznaristas” y otros de “Antizapateristas”, haciendo un flaco favor al general de la publicación.
A mi modo de ver, estamos ante un trabajo muy completo, rico e interesante, que nos ayudará a conocer un poco más el panorama internacional por el que se ha movido y se mueve nuestro país.
Sin lugar a dudas, Inocencio F. Arias, el hombre de la eterna pajarita, nos ofrece una obra enriquecedora y amena que estoy seguro de que proporcionará unas agradables tardes de lectura bajo el sol del verano a quien se decida a degustarlo.
Pablo Díaz González