José Martínez de
Velasco ha sacado a la luz un segundo trabajo sobre los
Legionarios de Cristo, una especie de secta ante la que, si hemos de fiarnos
de lo que se cuenta en el libro, hay que estar muy en guardia.
La nueva obra de Martínez de Velasco sobre esta organización
eclesial se sumerge en las profundidades de la Legión y, a
través de un estudio minucioso de sus documentos, así
como de los escritos y cartas del propio fundador, Marcial Maciel
y deja que el lector saque sus propias conclusiones.
Por segunda vez para los lectores
de Ciberanika
el autor se somete a nuestro "interrogatorio", aunque la
relativamente reciente muerte de Juan Pablo II nos insta a preguntarle
sobre el pontificado de este Papa.
ENTREVISTA
Aunque no es inicialmente el asunto prioritario de nuestra entrevista,
reconocerás que la actualidad, aunque ya matizada, manda
y que no evitar preguntarte sobre tu visión del pontificado de Juan
Pablo II...
José Martínez de
Velasco:
Pues se podría resumir,
quizá de una forma un tanto contundente, en que ha sido un
Papa con una gran carga mediática, apoyada la mayor parte de las
ocasiones por los grupos más conservadores de la Iglesia Católica.
Es evidente que, al margen de estos, han existido una serie de hechos que
son positivos.
Podrías ampliarnos un poco estos puntos de vista?
José Martínez de
Velasco:
Lo intentaré. Desde el punto
de vista ecuménico
Woytila no ha sido, desde mi perspectiva un buen
Papa. Casi todo ha quedado en gestos, en actos de cara a la galería,
como se suele decir pero que luego no se han profundizado. La Iglesia
en ese aspecto no sólo no ha avanzado sino que con relación
a la herencia del Concilio Vaticano II ha retrocedido.
Se ha hablado mucho de diálogo
con las otras religiones cristianas pero siempre desde la perspectiva de
quien cree ostentar la única y verdadera razón. Es decir,
tenéis las puertas abiertas pero con la condición de que
aceptéis que estáis equivocados y volváis al redil.
Así no hay dialogo posible.
Además hay que volver a insistir
en cuestiones pendientes como son el papel de la mujer en la iglesia, el
celibato, la procreación y la sexualidad donde no se acepta el más
mínimo cambio. En resumen que a su sucesor le queda una ardua tarea
por delante.
Y en el aspecto positivo...
José Martínez de
Velasco:
Para mí, y creo que para muchos,
lo más positivo ha sido la clara oposición del Vaticano al
concepto de guerra preventiva que se han inventado el señor Bush
y sus amigos. La posición del Papa en la
invasión de Irak
fue clara y contundente y dejó bastante en evidencia a algunos católicos
que apoyaron la guerra contra la opinión de la Iglesia oficial,
no de la opinión de teólogos de la liberación o de
curas obreros, sino del Papa.
Bueno, ahora ¿Nos gustaría saber cuál ha sido la génesis
de este nuevo libro?
José Martínez de
Velasco:
Pues un poco inducida por los acontecimientos
que se desencadenaron con la publicación del primer libro.
Ciertamente no tenía, cuando empecé ese primer trabajo sobre
la
Legión de Cristo, la intención de hacer otro sobre
ese asunto.
Pero, a raíz de
la salida
del primero, incluso antes de estar terminado, recibí gran
cantidad de llamadas y cartas de ex integrantes y, asimismo de personas
que aún pertenecen a la Legión, sobre las actividades de
esta, con denuncias de casos verdaderamente estremecedores de abusos de
todo tipo a menores, y otras manipulaciones de la orden en cuestión.
Así que me decidí a seguir investigando sobre sus actividades
para saber un poco más de todo este tinglado legionario.
¿Y qué conclusiones has sacado?
José Martínez de
Velasco:
Pues yo he sacado unas cuantas conclusiones,
pero como tú mismo dices en la presentación, quiero que sea
el lector el que realice su propia lectura. Como habrás podido
apreciar, a lo largo del libro, son escasísimas las ocasiones en
las que yo inserto algún comentario con mi opinión.
Me limito a reproducir textos de la propia Legión, cartas del padre
Maciel que considero que son bastante más significativas que todo
lo que yo pudiera decir que, además, podría ser
considerado con toda razón de subjetivo. Si recojo las opiniones
de otros.
Los materiales que utilizo son en
buena parte desconocidos incluso para una gran cantidad de legionarios,
porque a los que entran en los seminarios o colegios apostólicos
de esta orden se les van dando los datos sobre la congregación con cuentagotas.
Has dividido el libro en dos partes claras: una primera en la que destapas
los documentos de la Legión y otra segunda en las que recoges algunos
testimonios sobre casos de abusos verdaderamente patéticos...
José Martínez de
Velasco:
He querido dividir el libro en esas
dos partes precisamente para que quede bien clara una cuestión que
a mí me parece muy importante. Una cosa es la actividad de la
Legión de Cristo en cuanto tal secta u organización intraeclesial,
que nos podrá merecer determinado juicio, y otra es la conducta
privada de algunos de sus componentes que, en ningún caso,
debe interferir a la hora de juzgar a la organización en sí misma.
Ahora bien, una cosa es cierta,
precisamente el hecho de que la organización de Maciel haga del
secretismo uno de sus pilares esenciales, es lo que puede provocar que
esos casos continúen impunes a lo largo de los años y las
víctimas sufran en el más absoluto silencio y, lo que es
peor, que en lo sucesivo se puedan producir más por no tomar las
medidas correspondientes.
¿Y no temes que los lectores dediquen, por aquello del morbo,
más atención precisamente a los casos de pederastia que al
resto del libro y se pierda lo esencial?
José Martínez de
Velasco:
Pues, efectivamente, ese riesgo es
posible pero creo que sólo es circunstancial. Quiero decir que los
que verdaderamente estén interesados en saber qué es la
Legión de Cristo darán mucho más valor a todo lo que se refiere
a sus documentos internos que a los testimonios, sin que esto quiere decir
que haya que minimizarlos. Sobre los testimonios pueden surgir dudas, sobre
documentos oficiales no.
Precisamente para evitar, en la medida
de lo posible, que se produzca una situación de ese tipo en todas
las ocasiones en las que me han entrevistado sobre el libro, he evitado
dramatizar ese aspecto concreto de las vejaciones o abusos, de forma que
a algunos foros en los que me cabía la duda de que eso fuera a ser
así, no he acudido. En todo caso creo que el morbo es ocasional.
Después de conocer los
Documentos de la Legión de Cristo
quedan escasas dudas sobre su carácter de organización
secretista ¿Crees, por otro lado, que actúa como una
mafia?
José Martínez de
Velasco:
Vamos a ver, son dos cosas diferentes.
Por un lado la Legión presentó al Vaticano, como es reglamentario,
una constituciones para que pueda ser considerada una organización
de la Iglesia católica y contar con todas las bendiciones. Es posible
que las normas presentadas ante Roma no sean las mismas que se aplican
en la vida legionaria y, dicho sea de paso, esto tendría unas consecuencias
imprevisibles. De hecho parece que hay ciertas situaciones, sobre
funcionamiento interno que así lo confirman.
Para ser considerada como una organización
intraeclesial tiene que cumplir 15 requisitos de los que la Legión
cumple 14. Parece que lo del mesianismo de Marcial Maciel, el fundador,
está fuera de lugar. Esa especie de culto reverencial a la persona
no es admisible dentro de la Iglesia.
En cuanto a lo del secretismo es
evidente. Existen cartas de Maciel que recomiendan precisamente el más
absoluto oscurantismo en cuanto a las actividades legionarias. Nadie debe
saber nada, salvo lo estrictamente necesario para lograr sus fines. Claro
que él lo llama discreción.
Llega a tal extremo que, entre
los propios legionarios, se ignoran la mayor parte de las cosas que
suceden, no ya de puertas afuera, sino de puertas adentro. Incluso tienen
prohibido entre ellos hablar de las cosas de la organización.
Luego está el asunto de actuaciones
mafiosas. Desde luego es un grupo de presión muy fuerte que,
por ejemplo, puede coaccionar a los medios de comunicación
y lograr que silencien las denuncias que se producen contra ellos, asfixiarlos
económicamente hasta llevarlos a la quiebra como pasó con
un canal de TV en México.
Creo que has tenido problemas con tu libro...
José Martínez de
Velasco:
Pues sí. Desde Roma la Legión
ha presionado todo lo que ha podido para impedir que los médicos
de comunicación se hicieran eco de la publicación y la verdad
es que en algunos de ellos lo han conseguido, no se ha escrito ni una sola
línea y en otros directamente se ha pasado a descalificar el libro.
Lo más curioso del asunto
es que en momento alguno dicen que los documentos, cartas y publicaciones
de yo utilizo sean falsos, sino que simplemente intentan una descalificación
global por el viejo sistema de decir que son calumnias lo que escribo.
Es increíble que publicar sus propias constituciones pueda ser considerado
injurioso. En fin, esto es lo que se sabe.
¿Y, lo que no se sabe?
José Martínez de
Velasco:
Pues eso es precisamente lo más
grave porque casi siempre va dirigido contra presionas de forma individual.
Se les descalifica, se les acusa de locos, de que han perdido el juicio,
de que son enemigos de la Iglesia y cosas por el estilo. Se trata de una
presión psicológica que muchos no soportan. Han destrozado
muchas vidas.
Y esto me da pie para entrar en la
segunda parte de libro. Los testimonios
de presionas que han sufrido vejaciones en la Legión.
José Martínez de
Velasco:
Sí, creo que precisamente
el secretismo y la presión psicológica de la que antes hemos
hablado es lo que produce todo esto, que las víctimas vivan en un
estado de terror, que les impide denunciar a sus verdugos.
Es el caso de Roberto...
José Martínez de
Velasco:
Exacto. Yo, inicialmente tuve
alguna duda sobre la veracidad de un testimonio tan terrible. ¿Cómo
es posible –pensé- que a un chaval que sólo va a pasar unos
días a un seminario de la Legión le ocurran a las 24 horas
de llegar tantas barbaridades y, sobre todo, por qué no fueron denunciados
en su día?
He consultado el caso con auténticos
expertos en estos asuntos y me han dicho que es muy frecuente que se produce
en síndrome del abusado por varias circunstancias.
En primer lugar se genera la duda
sobre la propia sexualidad, la posibilidad de la homosexualidad, hasta
ese momento desconocida. La mente se bloquea y es incapaz de analizar los hechos.
Luego, y no por orden de importancia,
está el miedo. Todos estos actos van acompañados de presiones
de todo tipo apara anular por completo la personalidad del abusado. Sencillamente
se le asusta hasta aterrorizarlo.
En un hipotético juicio ¿a
quién van a creer?
También hay otras cuestiones.
Muchos piensan que el seminario tiene un papel similar al del padre, ¿cómo
es posible entonces que se produzca un abuso por parte del padre?
En definitiva como verás,
son muchos los factores de todo tipo que se mezclan y consiguen paralizar
la mente de abusado. Pero es lógico que quienes lo vemos desde fuera
surjan algunas dudas razonables.
Y qué se puede hacer...
José Martínez de
Velasco:
Pues no sé. Se está
intentado cambiar algunas cuestiones que afectan a la prescripción
de estos delitos, de forma que. O bien no prescriban, o bien la fase
de prescripción no empiece a contar hasta que la víctima
alcance la mayoría de edad.
¿Y en Roma qué se dice?
José Martínez de
Velasco:
Hay una actitud poco clara. Me da
la impresión de que el Papa no gobernaba realmente la Iglesia y
que no se enteraba de nada y que están esperando a que Maciel se
muera para que todas las denuncias contra él sean enterradas con
su cadáver.
Desde luego hubo una actitud muy
permisiva hacia le
Legión de Cristo en el entorno del Papa. Y eso
es muy perjudicial para la Iglesia que sigue insistiendo que esos "pecados"
deben expiarse dentro de su seno. Es decir también el más
absoluto de los silencios.
Erasmo
R. © www.ciberanika.com

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Entrevista
a José Martínez de Velasco sobre "Los legionarios de Cristo"
Ficha
"Los documentos secretos de los Legionarios de Cristo"